Microhistorias de
la diáspora.
Experiencias encarnadas
de la dispersión femenina.
2018 . 2019


LA DIÁSPORA



Hablar de diáspora es referirnos a un conjunto de experiencias, imaginarios, desplazamientos y coyunturas sociales muy heterogéneas, que invitan a un análisis en detalle para observar sus respectivos matices.

Desde el punto de vista geopolítico, la diáspora supone una dispersión a partir de un centro o un lugar de origen, vinculándose así a las nociones de frontera, migración y cartografía, todos ellos conceptos hoy inestables y en permanente estado de revisión.

Desde una perspectiva historicista, la memoria de la diáspora desborda los discursos de corte ensayístico, debiendo atravesar aspectos que se relacionan con la subjetividad y con unas identidades cada vez más móviles y tensas.


Además, resulta imposible investigar lo diaspórico sin releer qué significa en estos momentos el género, la clase, la religión, la lengua o la pertenencia cultural. De allí, la propuesta de Avtar Brah de conceptualizar lo que ella denomina el espacio de la diáspora frente al concepto de la diáspora, porque es allí donde se articulan y desarticulan los distintos ejes de diferenciación marcados por las relaciones de poder. Pero también porque es el espacio donde habitan, mezcladas y enredadas entre sí, tanto las genealogías de dispersión (las de quienes han migrado y sus descendientes) como las genealogías de quienes «se quedan donde están» (las de quienes se han construido y representado como autóctonos). Cruces de frontera en la frontera, íntimos y a menudo imperceptibles, que subvierten las categorías de diferenciación a través de constantes yuxtaposiciones, interrogaciones, transgresiones y mediaciones inscritas individual y colectivamente en múltiples reinvenciones singulares de la diferencia. En el territorio convulso de la frontera estalla la diferencia y la noción misma de identidad.

El presente proyecto propone, entonces, un cambio de paradigma con el que acercarnos a la diáspora desde otras tesituras, saltar de su consideración puramente territorial a los complejos imaginarios que ha generado, extraer la diáspora de los vocabularios y categorías tan sólo teóricas para añadirle un alcance como experiencia y, más aún, como experiencia encarnada con cuerpo de mujer. ¿Qué es la diáspora, desde nuestro caminar individual y colectivo en el mundo? ¿Cómo hablamos de ella, cómo la definimos? ¿Qué recorridos y trayectorias nos preceden, en cuáles nos vemos actualmente? ¿Qué preguntas nos interpelan cuando observamos el espacio de diáspora en que nos reconocemos?